sábado, 18 de julio de 2009

FERNANDO LUGO, NUEVO PRESI-DENGUE

La incapacidad de sus secretarios de estado del área sanitaria para contener al epidemia de dengue en Paraguay, han consagrado a Fernando Lugo como el nuevo Presi-Dengue del Paraguay.

El calificativo de "Presi-Dengue" fue acuñado por Carlos Mateo Balmelli, hoy director paraguayo de Itaipú, para calificar al anterior titular del ejecutivo.

Hoy el gobierno del presi-dengue Lugo está demostrando la misma incapacidad, encarando una campaña exclusivamente propagandística que ya ha sido calificada como pura propaganda y haraganería.

El diario Vanguardia de Ciudad del Este refiere con respecto a la ministra de salud Esperanza Martínez que "La secretaria de Estado no ofreció ningún tipo de solución, no habló de ningún plan de emergencia que pudiera ser implementado, a fin de mitigar las tremendas necesidades en el sector" con lo cual hecha por tierra las esperanzas depositadas en su persona para controlar las epidemias del siglo XIX que siguen azotando al país.

"Sus expresiones sólo pueden ser calificadas entonces como una burla y una afrenta a la ciudadanía necesitada, que sigue mendigando atención médica, mientras sus autoridades están en otra cosa" afirma el diario Vanguardia.

www.diariovanguardia.com.py/detalle_articulo.php

La inoperancia de la ministra causa indignación sobre todo porque el obispo y sus aliados utilizaron en el pasado brotes de fiebre amarilla y dengue como argumento proselitista.

EL DENGUE, ARMA DE GUERRA

En su artículo “La guerra biológica de Estados Unidos contra Cuba”, Juan Hermida revela que en el pasado países como Cuba fueron víctimas de ataques bacteriológicos por parte de Estados Unidos, los cuales están apoyados por documentos desclasificados de ese país. El artículo dice en parte: “Informes desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus siglas en inglés) prueban que en fecha tan temprana como 1962 pusieron en práctica acciones biológicas. Según esas fuentes, en 1961-62, la CIA organizó la vasta Operación Mangoose (Mangosta), que incluía incapacitar a los trabajadores azucareros durante la cosecha, utilizando medios químicos para enfermarlos.”

Posteriormente, añade:
La página más horrible de la guerra biológica fue la introducción del dengue hemorrágico. Entre el primero de junio y el 10 de octubre de 1981 se notificaron 344 mil 203 casos de dengue; pero de ellos más de 30 mil eran casos hemorrágicos y 10 mil cumplían todos los criterios de la Organización Mundial de la Salud para ser considerados fiebre hemorrágica y choque por dengue.

Pero no sólo se introdujo el virus, sino que se negó la posibilidad de adquirir en Estados Unidos el abate, producto químico para eliminar el agente transmisor, el mosquito Aedes aegypti. Hubo que desplazar aviones a Europa y Japón para adquirirlo.

La Demanda del Pueblo Cubano al gobierno de Estados Unidos por daños humanos, proceso judicial que culminó en una condena al país agresor en mayo del año 2000, señala: “Las investigaciones y los estudios minuciosos llevados a cabo condujeron a la evidencia de que la epidemia fue introducida deliberadamente en el territorio nacional por agentes al servicio del gobierno de Estados Unidos.

“Especialistas norteamericanos en guerra biológica habían sido los únicos en obtener una variedad de mosquito Aedes aegypti sensiblemente asociada a la transmisión del virus dos, (que fue el que entró a Cuba y no estaba circulando en ese momento en el mundo. NR) según informó el coronel Phillis Rossell, en el XIV Congreso Internacional del Océano Pacífico, efectuado en 1979, solo dos años antes de que se desatara la brutal epidemia en Cuba.

“Constituye un elemento significativo el hecho de que en 1975 el científico norteamericano Charles Henry Kalisher, en una visita a Cuba, se interesó y obtuvo información sobre la existencia de anticuerpos al dengue en la población cubana y la no existencia en la misma, por lo menos en 45 años, de anticuerpos del virus dos.

“En el juicio celebrado en 1984, en Estados Unidos, contra Eduardo Arosena, cabecilla de la organización terrorista Omega 7, este confesó paladinamente haber introducido gérmenes en Cuba y reconoció que la fiebre del dengue hemorrágico fue introducida en la Isla a través de grupos afines de origen cubano radicados en Estados Unidos.” Estas son pruebas, y no mentiras como la del subsecretario del Departamento de Estado, John Bolton, al fantasear que La Habana produce armas biológicas. LAW

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